Sin duda la noticia ha dejado fuera de juego a más de uno. Esta noche fallecía en su casa de Bel-Air en Los Angeles el Rey del Pop Michael Jackson a causa de un paro cardíaco a los 50 años.
Hace unas cuantas semanas hablábamos en este blog sobre sus proyectos más inmediatos. El más importante el arranque de un número importante de conciertos en Londres. Los diez iniciales eventos en el mes de julio, en un par de semanas. El resto hasta cincuenta en el mismo lugar y hasta bien entrado el próximo 2010. (Artículo citado)
La expectación fue enorme tanto por tratarse de quien se trataba y porque algunos recelábamos de la capacidad funcional de un Michael deteriorado. Jamás sabremos si el resultado hubiera sido el esperado. Ya nos hubiera gustado haber dado la feliz noticia de la vuelta triunfal del icono más relevante del pop de los 80. Ahora ya es imposible.
Una de las más populares figuras de la música de todos los tiempos por méritos propios, ha muerto. Desde sus inicios con los Jackson Five y más tarde con una carrera en solitario que logró encandilar a propios y extraños despegando a los altares de la excelencia de la mano del músico y productor Quincy Jones a finales de los 70, Michael logró dejar un sello indeleble en los corazones de los amantes de la música imprimiendo personalidad y carisma en cada interpretación.
Michael Jackson fue un cantante de gran técnica, de voz suave y bien timbrada y una sensibilidad especial en la composición con un acusado sentido del espectáculo excesos incluidos. A él se debe aún el disco más vendido en la Historia de la Música, "Thriller" (1982) que ronda los 50 millones de copias del total de 300 millones en toda su carrera.
Salpicado en la última década por diferentes situaciones sociales comprometidas y las excentricidades que le llevaron a un largo y pernicioso proceso artificial para aclararse la piel, posiblemente Jackson no atravesara su mejor momento pero aún estábamos deseosos de seguir viendo en acción al músico más influyente de varias generaciones.
Hasta siempre Michael.
A continuación puedes deleitarte con la más conmovedora actuación de Michael Jackson interpretando la obra maestra "Billie Jean" del álbum "Thriller". Fue en la Gala Celebración de los 25 años del sello de color Motown en 1983. Reinventó los cánones del baile con el Moonwalk. Una puesta en escena donde el único brillo partía de la imagen mágica y sublime de aquel joven sorprendente.
Ha ocurrido a lo largo de la historia de la música moderna en infinidad de ocasiones. Y no será la última. Estirar al máximo todas las posibilidades de rentabilidad del cantante, autor, etc., de turno por parte de los herederos legales o compañías discográficas y de derechos del material grabado o por grabar del músico en cuestión es muy habitual.
Sinceramente los irreductibles seguidores, amantes de la música y de las rarezas inéditas de este género artístico lo agradecen. No digamos los arriba citados. Y sobre todo si hablamos de alguien con una imbricación tan profunda en la sociedad en general como la tuvo el Rey del Pop, Michael Jackson.
Al margen de esta cadena de intereses existe un indiscutible icono de la música pop con una facilidad casi hipnótica para construir entorno suyo un mundo sui géneris del que era y es difícil abstraerse. Y sin la ayuda de nadie. Su compleja personalidad, que no vamos a analizar en este momento, iba a la par con sus discos.
Y en éstos últimos, los discos, en definitiva su obra mayor, reside la clave de su éxito musical. Francamente fácil de decir pero no igualmente sencillo plasmar en una canción, es decir, traer a sus modos soul, boogie o funk la impronta enérgica de una guitarra eléctrica. En algunos casos generando demasiado ruido (Bad - 1986), en otros mágicamente integrada (Thriller - 1982).
Jackson, natural de Gary, Indiana, en EE.UU., fue un autor muy prolífico. Mucho. Y supo rodearse de buenos arquitectos musicales según convenía en cada momento que daban forma a sus siempre sugerentes iniciativas. Entre ellos el que mejor las interpretó ya desde Of The Wall (1979), fue Quincy Jones. Decididamente y de forma objetiva los discos posteriores a Jones no brillaron más allá del carisma de su protagonista y la inevitable en consecuencia escalada en las listas de éxitos y ventas.
Pero Jackson dejó mucho más de lo que vio la luz en su momento. Recientemente los herederos de nuestro protagonista dieron permiso de acceso a sus archivos al nuevo director ejecutivo de Sony Music, L.A. Reid, sello en que se integra la marca Epic, editora a su vez de todos los discos de Michael desde 1979. Allí debió encontrar la misma Biblia en verso -permítaseme la expresión-.
Reid no dudó en encabezar el proyecto que conduciría a la edición del segundo disco póstumo del Rey del Pop. El primero fue Michael en 2010. Del gran número de maquetas, grabaciones a semiproducir, etc., se han seleccionado sólo ocho cortes. Hasta diecisiete y dos vídeos para la edición Deluxe. La coordinación en la producción es de Timbaland.
En fin, poco más que añadir. Hay más detalles en su web oficial que sigue tan activa como siempre. Sólo un pequeño a la vez que gran detalle. Salvo porque todo es material ideado por Jackson, en la nota informativa que asevera que el álbum estará disponible el 13 de mayo en todo el mundo bajo el título Xscape, se incluye el término "comtemporaneizar". Y cabe la pregunta: ¿dónde quedará Michael Jackson en este disco?.
Sí conocemos en este momento uno de los temas que compondrán Xscape. Se filtró hace unos cuatro años en Youtube, mucho antes de concebir este nuevo disco póstumo. Es el que puedes escuchar en el siguiente vídeo. Michael lo esbozó en 2005 y denuncia los abusos sexuales a una menor de 12 años. Sin duda lo utilizó como defensa ante los acontecimientos que le involucraban como autor también de abusos a menores.
Desde hace meses no se habla de otra cosa en el mundillo pop. Y pienso que más bien por morbo que por otro acontecer puramente profesional, y ya es triste. Que la otrora rutilante estrella del pop, El Rey del Pop, como él mismo gustaba llamarse, levante polvaredas de dudas y más dudas es algo que francamente me desasosiega.
Y es así por el origen de las mil y una preguntas sin respuesta que de pronto se suscitan nada más mencionar su nombre, Michael Jackson. Bueno, en realidad una de ellas se resolverá el próximo mes de julio.
Esta tarde ha comparecido en rueda de prensa en Londres -una hora y media de deceso- para anunciar que sigue vivo y que el próximo mes de julio pretende ofrecer diez conciertos en la capital británica, en el Arena 2, antiguo Wembley. ¡Venga ya!. Si estamos hartos de verle en silla de ruedas y esta misma tarde mostraba una endeblez sospechosa... Amén del aclarado al que hace años sometió a su piel y que aunque no se dice oficialmente es el motivo de tan evidente deterioro.
Jackson tiene ya 50 años. Eso y su estado hace presagiar tormenta. Y conste que si este verano da la talla seré el primero que me ponga a aplaudirle y exhibir con alegría mi ruptura con el contenido de este artículo. Porque yo soy fan de Jackson desde antes de la decoloración, en todos los sentidos, hasta su último disco.
Al margen excentricidades que le han costado caras, el chico de Indiana ha tenido y espero siga teniendo un sexto sentido para crear auténticas obras maestras del pop, y de cantarlas ya ni te cuento. Desde que de pequeño su padre le explotara al frente de los Jackson Five, hasta que se cruzó en su camino el productor musical Quincy Jones, Thriller es sólo una anécdota. Repasa su discografía anterior y descubrirás el genio implícito en cada surco.
En los ochenta subió a un escenario y se bajó cinco minutos después habiendo revolucionado los métodos de baile hasta la época y las texturas musicales cansinas de entonces. Soul, pop, rock en la medida necesaria y en la combinación adecuada para epatar con un público que no dejó de crecer nunca.
Esta tarde hemos podido ver la sombra de antaño encarnada en una figura rara que parece necesitar dinero urgentemente para saldar las muchas deudas que sus tantos excesos le han ocasionado en los últimos años. Por cierto, digo yo que 1.7 millones de euros por concierto ya pueden justificar la vuelta. Sólo espero que el vil metal dé paso al brillante músico e intérprete que todos recordamos.
Es conocida la tirante relación profesional que existía entre Freddy Mercury y Michael Jackson. Las excentricidades de ambos no terminaron nunca de resolverse a gusto de ninguno de los dos. Choque de egos posiblemente.
Esta extraña situación anímica entre estrellas de tamaño calibre no fue óbice sin embargo para que cierto día de 1983, en la cima de sus carreras musicales, se reuniesen en California, concretamente en el estudio de grabación de Jackson.
La buena armonía parece que brilló por su ausencia y aún así dejaron registrada una sesión de duetos que jamás vio la luz. La tirantez que se interponía entre los dos no dio lugar a un segundo encuentro en el que dejaran definitivamente perfilado el material. Ha sido ahora cuando Roger Taylor y Brian May, compañeros de Mercury en Queen, las han recuperado.
Estas grabaciones se encuentran en bruto. No fueron producidas. Y así han permanecido ocultas hasta nuestros días. Ahora Taylor y May se afanan en pulirlas para ponerlas a disposición del público en un plazo de dos meses.
Oportunidad comercial de cara a la Navidad, altruista homenaje a las dos estrellas desaparecidas... Se resolverá en breve. Entre tanto hagámonos una idea escuchando parte del material original que desde hace algunos años venía circulando por la red.
Hace diez años nuestra protagonista decidió que no era el momento de seguir grabando su música. Sencillamente los gustos musicales de la época habían cambiado. Algo parecido ocurrió con el devenir de George Michael.
Stansfield decidió guardar su exuberante voz blanquinegra para mejores tiempos. Entre tanto ha tenido tiempo para coquetear con el cine y el teatro. Llamó la atención su debut sobre las tablas en 2002 con la obra Los Monólogos de la Vagina. También se dejó ver en varias series para la televisión.
Como entretenimiento ha servido. Pero lo que mejor sabe hacer Lisa es cantar y componer. Y este 2014 ha sido el año de su vuelta al estudio de grabación, y unos meses antes a los escenarios donde comenzó poniendo al día algunos de sus clásicos que tantos premios le han generado con ventas ingentes y de paso mostrando material inédito.
Las nuevas canciones han tomado cuerpo bajo el nombre de Seven. Sencillamente es su séptimo larga duración. No ha sido muy original. Pero es que el contenido sin ser novedoso es francamente bueno. Soul pop con una voz elegante y lo más sorprendente, que a sus 47 años conserva el mismo feeling de antaño.
Las canciones elegidas son las mejores que podía seleccionar. Su estilo impecable no hace aguas en ningún momento. Desde el principio al final te engancha. La voz de Lisa sigue siendo tan potente y sugerente como la primera vez que la escuchamos a finales de los 80 con el hit mundial All AroundThe World.
Con su propia composición y producción, asistida por su marido Ian Devaney, ha contado no obstante con varias colaboraciones que han contribuido sin duda al realce final. A saber han trabajado con ellos John “JR” Robinson, conocido como “El batería más grabado de la historia”, y Jerry Hey, ganador de un premio Grammy y que trabajó en los discos de Michael Jackson Off The Wall, Thriller y Bad.
El primer single publicado que precedió al álbum contiene unos punteos funky que nos recuerdan a los mejores tiempos de los Chic de Nile Rodgers. Es el que te sugiero en primer lugar para entrar en calor.
Ha vuelto la mejor voz del soul pop europeo. Bienvenida a casa de nuevo.
Ocurre con la protagonista de ahora que casi te da hecho el comentario. Un ejemplo. Si yo preguntara a mis padres por ChristopherCross o MichaelBolton la cara de póker sería histórica. Pero si lo hago por Sinatra, Presley o MichaelJackson, seguro tendrían algo que decir. De entrada al menos les identificarían en su roll correspondiente. Pues Madonna está en este segundo grupo.
Ya sea por su estudiada procacidad, por los escándalos en conciertos varios en los que arremetía de forma descarada con la segunda confesión religiosa del mundo con más adeptos, repercusión social, por cierto también musical, el caso es que no se le escapa a nadie la trascendencia por un motivo u otro de esta chica de Detroit de padre italiano y madre canadiense.
Desde que comenzada la década de los ochenta grabó sus primeros discos hasta la actualidad, Madonna -MadonnaLouisVeronicaFortin- es ese camaleón que ha sabido adaptarse a modos y modas, y si no les convenía directamente los creaba o impulsaba con su característica personalidad. Y eso sencillamente, y escandalice a quién quiera, es una realidad. Una leyenda que a sus cincuenta años sigue en activo después de haber adaptado su sonido tantas veces fuera preciso sobre un escenario que es un auténtico caleidoscopio de color y energía electrizante en cada gira de conciertos.
Sus éxitos se cuentan a docenas y sus discos repletos de ganas de hacer música y seguir conectando con su público. Variopintos según convenía. No quiero hacer aquí ninguna relación de ellos porque sería aburrido, son muchos sí, y no es el propósito que persigo en "Musicando & Cia." Y en el cine además de sonoros fracasos como "ShangaiSurprise" junto al que fue su marido, el actor Sean Penn, también obtuvo éxitos importantes como "Evita" junto a Antonio Banderas. Incluso le dieron un globo de oro y todo como mejor actriz. Pero la música ha sido su fuerte y lo es porque con ella es una reina de la provocación siempre.
Rodeada del elenco más actual en cada sesión ha facturado producciones muy respetables como la más reciente hasta ahora. En el disco "HardCandy" (2008) se ha pasado al hiphop... no te sorprenderá, ¿verdad?. Lista, como ella sola, ha buscado a estrellonas del género como el productor Timbaland y duetos como el de JustinTimberlake. Otro pelotazo en listas.
Todo ello podremos saborearlo este mismo mes de septiembre en dos ocasiones, caras, porque el espectáculo que lleva cuesta lo suyo... y se lo ha ganado. Llena donde va. Como digo, la número 1 en más de 30 países con ese "HardCandy" nos va a enseñar orgullosa su éxito el día 16 en Sevilla y 18 en Valencia. Aunque sólo sea por ver la imponente cincuentena que le adorna, si puedes haz un hueco en la agenda.
Yo no puede garantizarte que mire mucho hacia atrás en la selección de temas que ofrezca pero te voy a recomendar algunos de su primera etapa bastante más pop. Al menos había algo más de ingenuidad y menos sofisticación en la composición y fíjate que es lo que más me atrae a mí de esta recortadita pero muy matonaMadonna.
"Holiday", del álbum "Madonna".
"Angel" y "Love Don't LiveHereAnymore" del álbum "Like a Virgin".
Y al completo el Disco "TrueBlue" de 1986 que parece gustó poco a la crítica y a mí me chifló, seguramente por eso. Aquí hay rock, baladas, pop sin más, arreglos latinos... Una gozada. ¡¡Ah, y sigue catalogado y en formato cdremasterizado!!.
Acumular el saber, el conocimiento o dejar escrito y conservar para la posteridad los hechos, mejores o peores, como exhibición ejemplarizante y un interés por mostrar las bonanzas tecnológicas o morales de cada época o civilización ha ocupado desde el principio de los tiempos a la humanidad.
Desde las cuevas de Altamira hasta la mítica Biblioteca de Alejandría pasando por todo el poder que a modo de reservorio de conocimiento acumularon los primitivos cristianos y después la Iglesia, ésta durante la Edad Media y prácticamente a la actualidad, son sólo unos ejemplos.
Las bibliotecas son en sí mismas el disco duro de toda la historia conocida del mundo y sus habitantes. Y evidentemente evolucionan en sus contenidos al ritmo y medida que nosotros lo hacemos. El Séptimo Arte por ejemplo ha tomado un papel predominante en algunas de ellas. Estos días se ha producido un hecho histórico que con toda seguridad abrirá camino.
En la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos acaba de producirse un acontecimiento sin precedentes: ha acogido por primera vez en su historia un vídeo musical. En los mismos estantes de películas como la inolvidable Casablanca de Michael Curtiz dirigiendo a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman o Eva Al Desnudo de Joseph L. Mankiewicz con la intrigante mirada de Bette Davis y una incipiente Marilyn Monroe, a partir de ahora se podrá contemplar la figura de Michael Jackson.
Ya dije en su momento que no dejaríamos de hablar del genio de Indiana. El videoclip Thriller de casi 14 minutos de metraje y que alcanzó en su momento por innovador en el mundo de la música un éxito sin precedentes pasa a formar parte del registro Nacional Fílmico de la Biblioteca del Congreso de los EE.UU.
Los muertos vivientes de aquel cortometraje comparten eterno descanso con otros inmortales del cine. Y lo que nos queda por ver. De momento disfrutemos con el vídeo, que ciertamente es un trabajo sobresaliente.
No voy yo a descubrir ahora lo que se estimulan las sensibilidades en estos días de Navidad. Campañas mil y una para abastecer de dedicación al menos a los más necesitados por alguna u otra injusticia. Y las hay, ya lo creo, incluso para elegir. Si no es una guerra, es una sequía o una inundación, huracán...
A lo largo de la historia reciente de la música han sido bastantes las iniciativas organizadas para recaudar fondos que distribuir después entre estos grupos damnificados. Recuerdo que hace como unos 25 años la banda de origen australiano Bee Gees cedió de forma vitalicia a Unicef la gestión de los royalties que generara el éxito "Too Much Heaven". Bien, pues he sabido que ya han dado buen fin a nada menos que más de 7 millones de dólares desde entonces.
Luego están los conciertos solidarios. El más conocido el que Bob Geldof, el irlandés, convino en 1985 tras la estimable iniciativa unos meses antes de grabar el tema "Do They Know it's Christmas?" (¿Saben ellos que es Navidad?) con figuras de relumbrón de la época como Duran Duran, Sting o Phill Collins. Seis meses después los yanquis se 'inventaron' el "We Are The World" de ayuda al África necesitada con sus correspondientes invitados como Ray Charles, Bruce Springsteen, Quincy Jones, Michael Jackson o Lionel Ritchie, al estilo británico, vídeo, canción y a rodar.
Como digo Geldof organizó después un concierto doble y simultáneo a ambos lados del Atlántico el 13 de julio de 1985. Uno en el Estadio Wembley en Londres y el otro en el Estadio JFK de Philadelphia en New York. El éxito mediático fue rotundo. El evento bajo el nombre "Live Aid" hizo historia. Hoy día la fundación "USA For Africa" sigue en activo.
Pero esta idea de grandes eventos que reunían a magnas figuras de la música con fin benéfico surgió por primera vez con fuerza por 1971. El ex-Beatles George Harrison reunió en un mismo escenario a Eric Clapton, Bob Dylan, Billy Preston, Leon Rusell, Ringo Starr. Los Rolling cedieron derechos de su tema "Jumpin' Jack Flash" que fue interpretado en pleno escenario del Madison Square Garden de New York el primero de Agosto de ese año.
Era el primer concierto benéfico de la historia y ayudó a los refugiados de Pakistán del este a consecuencia de la guerra de liberación de Bangladesh, en el golfo de Bengala -Asia-, a salir de la más absoluta miseria en la que se encontraban. De todo ello se publicó un álbum. Ahora, y no por casualidad, se ha reeditado incluyendo un dvd del concierto. Eso sí, en la portada original aparecía un niño espantosamente desnutrido, que ha sido sustituida por una nueva más amable a la vista. El contenido sigue mereciendo la pena y te lo recomiendo.
Las ventas del álbum y dvd serán distribuidas por la Fundación George Harrison de Unicef. Ya te dije que me gusta la Navidad.
De pronto y sin saber cómo, bueno eso es una licencia estilística que queda bien porque, en realidad buscaba yo con conocimiento de causa en el recóndito año 1983 para argumentar mi intervención en la radio y me encontré con un par de grupos y sendas canciones que por entonces escuchaba sin parar.
Esa década de los ochenta en realidad pasó poco inadvertida. Sí, porque a pesar de los muchos detractores que tuvo consiguió abrirse un hueco más que considerable en la historia de la música moderna. Tan es así que muchos grupos heredados de otrora modificaron su sonido o al menos lo impregnaron de la sonoridad propia del momento.
Se han vendido, vaya mezcla rara, dónde está el sonido original de tal o cual solista, grupo, etc. Pues todo eso quedaba en cada uno de sus discos que no es poco, incluso en los escenarios. No se permitía ni un ápice los escarceos y a mí eso me pareció siempre un poco hipócrita, la verdad.
Así en las listas subían sin parar Michael Jackson, David Bowie, Spandau Ballet con su estandarte nuevos románticos, Billy Joel, Yes, Mecano... Y otros se daban de bruces con sus complejos lamentándose de tamaña degeneración sin reparar que la música transita -menos mal- por mil y un caminos.
Por tanto ahí aparece uno de los fenómenos más destacados del tecno pop español al amparo de la famosa Movida Madrileña, los Mecano. Los hermanos Cano y Ana Torroja que en ese 1983 triunfaban con un disco acorde al gusto de la época, sintetizadores y estribillos fáciles, era ¿DóndeEstá el País de las Hadas? con el tema Barco a Venus -originalmente lo llamaron El Yonqui-.
También mis admirados Yes de Jon anderson y compañía. La banda británica de rock progresivo de los últimos sesenta ejemplo de adaptación, un guiño de complicidad a su público de siempre y al que se incorporaba en ese año a su fantástico álbum 90125. Que abundando en lo dicho fue disco de Oro y tres veces Platino... ¿Algo que argumentar?... Sí, oigámoslo sin complejos.
Hace unos días un buen amigo me indicaba trucos para conseguir numerosas visitas al web. Él había llegado hasta aquí en diferentes ocasiones en sus múltiples viajes por la red. Me dice que disfruta con las versiones que rescato de vez en cuando. De eso se trata, de pasarlo bien, le dije.
Es una lástima, me dice, que un blog así no goce de la publicidad necesaria para conseguir ser rentable incluso en número de visitas. Éstas cuanto más abundantes más dividendos dejan. Le dije que no era mi intención. Que la servidumbre que supone un proyecto así está por encima de mis pretensiones, que no son otras que divertirme contando mis músicas a mi modo y sin método alguno.
Aún así insistió. Cámbiale el nombre al blog procurando que la palabra 'sexo' y sus variantes estén presentes. Y si además añades alguna foto procaz (él utilizó otro término irreproducible aquí) verás en el contador cómo las visitas aumentan de forma exponencial.
Ya se registró un número record en este blog con sólo añadir artículos de A-ha, Michael Jackson. Acto seguido de publicar a A-ha recuerdo que de pronto más de medio centenar de internautas acudieron a leer el artículo y en un sólo click de refresco de la página. Para mí es suficiente.
Aún así..., ¿qué tal si ponemos a prueba la teoría de mi amigo?. Etiquetaré este artículo con la palabra sexo, añadiré alguna imagen procaz y... esperamos pacientes. En unos días lo veremos (5085).
La elegancia del Smooth Jazz es algo que está fuera de toda duda. Es una música con una cadencia especial que embriaga por igual. Con el paso del tiempo ha dejado de ser el fondo ideal y se ha convertido en la protagonista absoluta de cualquier velada.
Entorno a ella se han desarrollado músicos con carisma y fineza. Precisos y preciosos en sus composiciones que han abandonado el lado alternativo para integrarse por derecho propio en un circuito que cada vez alcanza mayor firmeza en su innegable popularidad.
Desde los tiempos del saxofonista Grover Whashington, Jr., que inició el estilo, hasta la actualidad músicos como Peter White, Candy Dulfer, Chris Botti o Jeff Golub, por citar algunos, no han hecho sino que embellecer aún más esta especial textura.
En el año 2002 una reunión de tres músicos dio lugar al trío BWB. A saber, el trompetista Rick Braun, el saxofonista Kirk Whalum y el guitarrista Norman Brown. No se han prodigado mucho. Quizá sus carreras en solitario les reclaman demasiado. Pero han tenido tiempo en publicar un segundo disco en once años.
Una seleccionada lista de éxitos indiscutibles del malogrado Rey del Pop Michael Jackson ha sido la excusa necesaria a modo de tributo para grabar Human Nature (2013). Tratados al mejor estilo Smooth Jazz estos clásicos cobran una dimensión francamente sugerente. Sólo es dejarse llevar.
Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena. Y es lo que parece le acaba de ocurrir por enésima vez a la Santa Sede. Si es que no hay que desesperar. Lo malo es que los tiempos de acción- reacción del Vaticano se me antojan un poco lasos depende de cuál sea la cuestión de la que hablemos.
Parece que quisieran recuperar un terreno perdido a golpe de inmovilismos varios en los últimos siglos de su historia. Y le ha tocado el turno a la música, qué le vamos a hacer.
Sí, queridas y queridos. La música, ese sentimiento enarbolado que sirve lo mismo para un roto que para un descosido, que llega a cualquier rincón, que amansa a las fieras y da rienda suelta al genio del género humano sirve de trampolín ahora para un nuevo lavado de cara de la Iglesia Católica.
Y lo que antaño fue perversión, lujuria, malas artes del diablo que se hacía presente a ritmo de guitarra, bajo y batería hoy se torna todo bondad y paz.
Tanto que esos doctores que siempre tiene la Santa Madre Iglesia han confeccionado, por su cuenta, una lista de las diez mejores canciones del pop y del rock de la historia que además, ¡ojo!, son aptas para llevarse a una isla desierta... Lo han dicho ellos, no bromeo.
Apareció publicado en el diario oficial de la Santa Sede L'Osservatore Romano. Diario que dicen los entendidos está irreconocible desde que lo dirige Gian María Vian. En el cual se llega a decir, por supuesto con la aprobación de Su Santidad el Papa Benedicto XVI, que la lista de esos diez clásicos del pop y del rock se hace para sobrevivir a la marea creciente de canciones festivaleras. Vamos que no dan puntada sin hilo y están a todos los frentes.
Juzga a continuación por ti mismo los sacrosantos éxitos de la música moderna y sus autores e intérpretes y así haces tu propia composición de lugar.
Thriller de MichaelJackson
TheDarkSideOfTheMoon de PinkFloyd
Revolver de TheBeatles
Graceland de PaulSimon
Supernatural de Carlos Santana
If I CouldOnlyRememberMyName de David Crosby
Rumours de FleetwoodMac
Nightly de DonaldFagen
AchtungBaby de U2
(What's TheStory) MorningGlory de Oasis
En fin, son sólo diez, y me ahorraré el chiste, aunque se me ocurren otras... ¿Y a ti?. Algún himno, Miguel Ríos...
Durante el mes de julio de 2008 se puso en circulación algo parecido a lo que el bikini es a la anatomía femenina. Es decir, una estadística. El que más acertado estuvo en definirla fue el periodista e intelectual español Moncho Alpuente. Dijo de ellas que son como la atractiva prenda de mujer, es decir, enseñan lo importante pero esconden lo crucial.
Estadísticas, en virtud de las cuales alguien debe de estar disfrutando de mi porcentaje de asignación de cualquier cualidad, capacidad, posesión material, tendencia, etc, según edad, condición social... y que son objeto del sesudo y metódico estudio al que es sometida. Por ejemplo, la distribución del número de utilitarios a motor de dos y/o cuatro ruedas, número par de faros, color verde pistacho, pegatina de "Yo Soy Espaniol" y matriculado entre tal y cual fecha. Como digo, alguien seguro que me debe alguno de esos.
O aquellas otras que a falta de una buena realidad que se ajuste al estudio propuesto en vías de ser asignado equitativamente, pues directamente la crean. Vamos que otra vez alguien me debe estar escatimando medio niño que a mí me corresponde por mi condición civil actual. ¡Medio niño!. A ver cómo lo explicas racionalmente.
El método más extendido de confección es a base de cuestionarios o preguntas clave repensadas estratégicamente. En ocasiones para inferir la respuesta que se ajuste a lo políticamente correcto en función de la entidad pública o privada u organismo que las encargue. Por algunas se decide la historia, por otras, las más banales, los gustos musicales de un país, ¡vamos queee...!. A estas últimas voy.
El pasado mes de julio una estadística ha marcado los gustos musicales de los británicos. Así tal cual. Me imagino al entrevistador. En suelo patrio y preguntando por la mejor canción del pop de la historia. No escatimo el dato más tiempo. Exacto. La elegida, la Number One, laurel circundando las entendederas, es "Bohemian Rhapsody" del grupo Queen. El resto de temas son los que siguen y los dejo a tu consideración:
10. "Can´t Get You Out Of My Head", Kylie Minogue. 09. "Dancing Queen", Abba. 08. "Billy Jean", Michael Jackson. 07. "Sweet Child O' Mine", Guns N' Roses. 06. "Imagine", John Lennon. 05. "Red, Red Wine",UB 40. 04. "Angels", Robbie Williams. 03. "(Everything I Do) I Do It For You", Bryam Adams. 02. "Y.M.C.A.", Village People.
En España seguro que cae cualquiera de Martirio, Kiko Veneno o su variante cañí. Hubo alguna que encumbró al "Mediterráneo" de Serrat y "La Chica de Ayer" de Nacha Pop, por suerte. En Italia, Richard Cocciante o similar y así sin cansarse demasiado por el resto del mundo civilizado, eso sí, civilizado según las estadísticas.
Esta mujer de Nueva York inició su carrera musical muy temprano. Ya con cinco años compartió grabaciones con dos grandes del Jazz, Dinah Washington y Sammy Davis Jr.
Tamaño y virginal currículum impone sin duda alguna. Aunque podríamos incluirlo en la categoría de anécdotas que dan boato a datos biográficos para una artista que amanece al mundo de la música. Pero en el caso de Patti Austin no son un mero adorno, desde pequeña ya tenía una habilidad especial en la cosa del canto.
Siempre ha compaginado su carrera musical con discos propios y colaboraciones muy ilustres con grandes artista de la escena mundial. Sus dotes de corista le hicieron en un tiempo muy cotizada para tal menester. Michael Jackson (en It's The Falling in Love, que puedes escuchar más abajo), Quincy Jones o Roberta Flack son algunos de los nombres de relumbrón para los que Austin ha trabajado haciendo dúos o simplemente coros.
Inició su carrera como solista en 1976 y aunque con el paso del tiempo fueron distanciándose la edición de sus discos siempre ha estado presente de alguna u otra manera. Entre el Jazz y el R&B ha pasado media vida cantando e incluso coqueteando con el pop. La voz de Austin es muy agradable y personal.
Así que en el año 2011 volvió de nuevo a grabar un disco pop. Ocurrió tras diez años inmersa en exclusiva en el Jazz. Ese es el disco que vamos a escuchar a continuación, Sound Advice a través de You GottaBe, una versión del original de la cantante británica Dess'ree en 1994 en formato gospel y en un impecable directo. Después un viejo éxito también con aires pop. Que los disfrutes.
En los últimos tiempos se han visto algunos discos de recopilación con lo mejor y más granadito del sello de color Motown Records. Grabaciones históricas de las que muchos hoy día aún tendrían algo que aprender, sobre todo cuando se trata de poner en marcha la cadena clónica de producciones en serie que nos adornan últimamente.
Aquellos muros de producción de Phil Spector fueron la sensación de la época, de los años sesenta, con el aroma de músicos de color que se auparon sin arrobo y con desparpajo en un mercado comandado por blancos.
Su fundador Berry Gordy consiguió 100 éxitos rotundos durante aquella esplendorosa década con músicos como Stevie Wonder, Marvin Gaye, The Supremes y Diana Ross, Jackson Five, etc., etc., con la inestimable colaboración del trío compositor Holland-Dozier-Holland.
El 50 aniversario resucitó durante 2008 parte de aquel legado inmortal. Pero al cabo otros músicos como el bueno de Missouri (EE.UU.) Michael McDonald educado en el R&B y el Soul en bandas como Steely Dan o Doobbie Brothers decidió volcarse hacia él en 2003 con un álbum llamado sencillamente Motown, en 2004 Motown Two y luego en 2008 con SoulSpeak.
Auténticas joyas los tres que recogen temas inéditos sin perder de vista el R&B y Soul de su estilo clásico y su voz intransferible bajo la atenta mirada el siglo XXI. Es un buen músico este McDonald.
Ahí te dejo la versión del clásico For Once In My Life de Stevie Wonder. Y a continuación el cómo se puede hacer una versión del mismo Van Morrison y salir mejor que bien del envite, es el Into The Mystic.